lunes, 16 de marzo de 2009

LA FUERZA JUVENIL EN LAS INICIATIVAS PRO MEDIO AMBIENTE

Por:
Camilo Pérez Lara
Estudiante de Ingeniería Forestal

Felipe Saavedra Quintero
Estudiante de Administración Ambiental

Facultad del Medio Ambiente y RR. NN.
Universidad Distrital Francisco José de Caldas


El movimiento de las olas…

“Diseñar un mundo que sea estéticamente placentero, biológicamente estable y económicamente productivo”; con esta frase, el profesor Guillermo Niño
[1] planteaba lo que bien podría ser el objetivo de la cuarta ola y recordaba además el ensayo del futurista Alvin Toffler, titulado “La tercera Ola”[2] y en el cual este escritor norteamericano argumentaba la transición crítica de la humanidad hacia otra forma de desarrollo, siguiendo la idea de la existencia de anteriores olas que generaron grandes transformaciones.

La primera ola, con el descubrimiento de la agricultura hace diez mil años; que si bien ha permitido la satisfacción de la demanda alimenticia y propiciado cierto desarrollo económico, sus efectos negativos en términos ambientales son amplios
[3]: erosión y pérdida de la fertilidad del suelo, contaminación y sobreexplotación de fuentes hídricas, pérdida de la cobertura vegetal en bosques templados (~35%) y subtropicales (~25%), amenazando seriamente la biodiversidad del planeta, más aún con el crecimiento demográfico que se prevé para los próximos años[4]. La segunda ola, causada por la revolución industrial hace unos 250 años y que luego de una serie de dificultades como la gran depresión de 1929, daría paso a la revolución tecnológica, lo cual podría constituir la tercera ola. Estas dos olas, han contribuido a su vez con la generación de otra serie de impactos ambientales, tales como la generación de los gases efecto invernadero[5], problemas de salud pública y el concepto del crecimiento económico ilimitado, agotando la disponibilidad de los recursos naturales, además de someter la accesibilidad de los mismos al poder adquisitivo de las naciones[6].


¿La cuarta ola… o el dique de contención?

Actualmente, según José Rivas Quinto
[7], se han presentado diversas hipótesis acerca de lo que sería llamado la cuarta ola, y una de esas hipótesis es la del mismo Rivas, quién sugiere los Negocios Ambientales como nombre propio de esta, ya que ha sido una “fuerza impulsora desde la década de los 60 y no una simple moda del Siglo XXI”.

La década de los 60 y 70, podría ser el inicio de la era ambientalista de la cuarta ola, en vista de la aparición formal de las primeras ONG dedicadas a esta nueva preocupación mundial por el equilibrio natural, como el caso de la Canadiense y ahora mundialmente conocida Greenpeace en 1971. De modo tal que estamos hablando de una ola joven, que se vino consolidando a finales del siglo XX, con eventos de gran magnitud como la cumbre de la tierra en Río de Janeiro (Brasil, 1992) y la firma de protocolos como Montreal y Kyoto. Ya entrado el siglo XXI, continuó tomando fuerza con la cumbre en Johannesburgo (Sudáfrica, 2002), la conferencia de Bali (Indonesia, 2007) sobre Cambio Climático, hasta la declaración de la contaminación, por parte de la iglesia católica, como uno de los nuevos pecados capitales o sociales
[8] y el reciente Foro Social Mundial (Belem, Brasil 2009), donde una de las participaciones más destacadas fue la de los jóvenes con unas 15 mil personas, seguida por los pueblos indígenas con 3000 personas de diversas nacionalidades, según el sociólogo Boaventura de Sousa[9]. Cada uno de estos acontecimientos, comprueban la urgente necesidad de contrarrestar los impactos negativos sobre la naturaleza y por ende la generación y apoyo a todos los procesos de investigación con miras a cumplir este objetivo, pues gracias a los resultados de las investigaciones, el planeta ha descubierto la magnitud de tales efectos y ciertas posibles formas para enfrentarlos.

¿Porqué Fuerza Joven?...

Considerando la reciente (o bien podríamos decir “joven”) aparición de todos estos fenómenos sociales y políticos entorno a propósitos ambientalistas con mayor fuerza desde los últimos treinta años, hasta el punto de considerar la protección y conservación de los recursos naturales como un elemento transversal a todas las actividades humanas
[10], los jóvenes han jugado un papel importante en este proceso[11]. De hecho, muchas de las acciones emprendidas por el sector público y privado se encuentran dirigidas a jóvenes, debido por una parte, a su vulnerabilidad y por otra a la sensibilidad que estas nuevas generaciones poseen respecto a su entorno natural y al auge de la formación académica verde en los niveles técnico, tecnológico y profesional. No obstante, “pensar y gestar soluciones (en términos ambientales) es tarea individual y colectiva. Como sociedad tenemos la responsabilidad de trabajar conjuntamente, Colombia es potencia por naturaleza”[12].

Tres ejemplos de este tipo de iniciativas dirigidas a jóvenes, son “la estrategia TUNZA para jóvenes”
[13] del PNUMA[14], “La guía de Jóvenes por el cambio”[15] realizada por la UNESCO en asocio con el PNUMA y finalmente el BEJA “Bayer Encuentro Juvenil Ambiental”[16] con participación de 18 países del GRUPO BAYER, principalmente en vía de desarrollo.
La primera como una medida de largo plazo para comprometer miles de jóvenes alrededor del mundo en actividades ambientales como el intercambio de información, de una forma muy práctica y accesible, lo cual es ampliamente positivo. La segunda iniciativa, al igual que TUNZA, realiza un proceso de información con lo cual los jóvenes tienen la posibilidad de transformar sus hábitos referentes principalmente al consumo responsable; y finalmente la tercera iniciativa, de la cual estos autores tuvieron la oportunidad de formar parte en la versión 2008 para Colombia, y donde además de la producción de conocimiento respecto a ideas para combatir el cambio climático, los jóvenes participantes tienen la posibilidad de intercambiar sus experiencias con otros jóvenes del mismo país (Eco-campamento de los finalistas) y con jóvenes de diferentes nacionalidades (Encuentro en Leverkusen, Alemania), generando así, la posibilidad de una amplia red de trabajo, que a su vez podría propiciar más y mejores iniciativas pro ambientales, o el fortalecimiento de las ya propuestas durante el proceso, lo cual es realmente valioso.

El poder de uno es hacer algo, cualquier cosa…
[17]

Como reflexión final, la organización costarricense preserve planet lanzó hace algunos años una campaña bastante exitosa con una idea muy sencilla pero contundente y clara, denominada: “El poder de uno”; la cual nos hace un llamado a todos, seamos jóvenes o no, para hacer parte de la solución y no del problema. Incluso, en su campaña muestra ejemplos claros de cuan lejos se puede llegar con el “poder de uno”, con experiencias ampliamente conocidas como la de Gandhi o la de Madre Teresa, quienes a pesar de su edad seguramente conservaron ese espíritu joven que les permitió trabajar incansablemente. Además, la campaña incluye otra serie de experiencias de escala local, pero de gran impacto en la protección de la naturaleza y en el llamado a una verdadera conciencia ecológica y social. La invitación queda pues abierta para usted, querido lector…el poder de uno es hacer algo, cualquier cosa…


[1]Guillermo Niño Guarín “¿Porqué administración ambiental?” Administración Ambiental Boletín No. 1 Octubre de 2005 19: 2-3
[2] Alvin Toffler: The Third Wave (E.U. Plaza & Janes 1979)
[3] FAO. Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación: La agricultura debe cambiar para poder alimentar al planeta. http://www.fao.org/news/story/es/item/10038/icode/
[4] José Galindo Gómez. Salvemos nuestro planeta: ¿Es compatible el crecimiento demográfico y la conservación del medio ambiente en condiciones aceptables para la vida humana? www.lcc.uma.es/~ppgg/html/superpob.htm
[5] Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático. http://unfccc.int/portal_espanol/essential_background/items/3336.php
[6] Jerry Mander. Declaración de la Dignidad. http://cmsdata.iucn.org/downloads/resurgence_2_declaration_spa.doc
[7] Rivas José Fredys. Administrador de Empresas y Especialista en Estrategia Gerencial y Prospectiva. Notas de clase: sostenibilidad y gestión,.UPB 2003
[8] L’osservatore Romano. Marzo de 2008. Mons. Gianfranco Girotti
[9] Boaventura de Sousa Santos: El Foro Social en un sentido amplio. Doctor en Sociología del Derecho; profesor de la Universidad de Coimbra (Portugal) y de la Universidad de Wisconsin (EE.UU.).
[10] Sistema Nacional Ambiental, Ley 99 de 1993. Titulo I: Fundamentos de la Política Ambiental Colombiana. Artículo 1º Numeral 1. “El proceso de desarrollo económico y social del país se orientará según los principios universales y del desarrollo sostenible contenidos en la declaración de Río de Janeiro de Junio de 1992 sobre Medio Ambiente y Desarrollo”
[11] Naciones Unidas: Informe Sobre la Juventud Mundial 2005. www.un.org/youth
[12] Banco Mundial: Análisis Ambiental de País, Colombia 2008.
[13] Tunza para Jóvenes. http://www.pnuma.org/tunza/tunza_acerca.htm
[14] PNUMA. Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. www.pnuma.org
[15] YouthXchange: jóvenes por el cambio, manual de educación para un consumo sostenible, la guía Ofrece una fuente de información y educación para adolescentes sobre el consumo sostenible.
UNESCO/PNUMA 2002.
[16] BEJA: Bayer Encuentro Juvenil Ambiental. www.beja.bayerandina.com/
[17] www.preserveplanet.org

4 comentarios:

ma.culman dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ma.culman dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ma.culman dijo...

Si bien fue importante la ola de ONG's y el surgimiento de una mentalidad pro medio ambiente, es cierto que son realmente los individuos los que generan cambio.

Si analizamos el transcurso de la historia de la humanidad, siempre han sido personajes únicos quienes han promovido y trascendido con su ideas. Gandhi, Martin Luther King, Napoleón, Jesús, muchos ejemplos de la inmensidad de poder que tiene cada mente; es hora de que nos demos cuenta del potencial que subyace en cada uno, en cuanto la cuarta ola choque no por presión de una colectividad sino de la iniciativa propia.

matias dijo...

El Proyecto YOUTHxCHANGE (YxC) es un proyecto dirigido a los jóvenes en su calidad de principales agentes de consumo, cuya finalidad es otorgarles diversas herramientas de conocimiento para que consuman de manera sustentable. El Proyecto, a través de la publicación de la Guía YxC en Argentina, ofrece información, hechos e ideas para cambiar hacia un estilo de vida más sustentable.

Para ello, conecta a los jóvenes con asuntos sociales y medioambientales que conciernen a su vida diaria. Desde los alimentos hasta la moda, desde la salud hasta los hobbies.

YXC busca generar expectativas orientadas a encontrar respuestas viables en torno a la producción y distribución de los bienes y servicios y sus efectos en el ambiente, considerando el ciclo de vida de los mismos, con el propósito de darle solución a distintas facetas del problema ambiental (manejo de desechos, contaminación del agua y aire, uso inadecuado de las fuentes de energía, etc.). Este Proyecto se ha implementado exitosamente en más de 15 países. Para cumplir con los objetivos en Argentina, es necesario adaptar el contenido de la Guía al contexto nacional y proyectar su posterior desarrollo a nivel de la subregión MERCOSUR y de la región América Latina y el Caribe. La instrumentación y aplicación del Proyecto en Argentina surge por iniciativa de IADS en asociación con Consumidores Argentinos, y para ello cuenta con el apoyo de PNUMA/ORPLAC, a través de su Programa Regional de Consumo y Producción Sustentable. El equipo técnico de IADS conjuntamente con el de Consumidores Argentinos, tradujo y adaptó la Guía al contexto nacional. Su publicación y lanzamiento se concretó en el mes de noviembre de 2008.
La version para Argentina, en español, diseñada a partir de la Guia 2008 esta disponible en http://iadsargentina.org/La_%20Guia.php